En primer lugar se puede optar por una protección para llevar con nosotros cuando salimos de casa. Existen dos opciones para protegerse si alguien no deseable se acerca. Una primera sería meter dos piedras negras en la cartera que llevemos habitualmente en el bolso o bolsillo. Otra posibilidad es hacerte una pulsera o collar con un cinta roja del estilo que más te guste y anudártela. Con cualquiera de las dos opciones conseguirás que las malas vibraciones de esa persona que quieres alejar de tu lado no te influyan.
RITUAL DE LA SAL
Este es uno de los rituales que se incluyen dentro de los conjuros que no pueden tener un efecto rebote al ser «magia blanca». Consiste en esfoliarse la piel antes de que vayas a darte una ducha. Coge un puñado de sal fina y vete frotándote el cuerpo poco a poco. Después deja que ésta se vaya cayendo sola con la fuerza del agua. Una vez terminado el baño, utilizaremos colores claros para la ropa ya que aumentarán la fuerza del hechizo.
RITUAL CONGELADOR DE SENTIMIENTOS
También podemos conseguir alejar a esa persona que nos molesta congelando los sentimientos que siente por nosotros. Para llevarlo a cabo necesitarás un papel, un bolígrafo, un vaso con agua y una bolsa negra. En primer lugar, escribe el nombre completo de la persona que quieres alejar de tu vida y dobla el papel en cuatro. A continuación, tienes que colocarlo en el vaso con agua y taparlo para, posteriormente, meterlo al congelador. Pasados tres días, saca el vaso del congelador, mételo en la bolsa negra y tíralo a una basura lo más lejana posible de tu casa. Con esta clase de conjuros se consigue que, paulatinamente vayamos siendo indiferentes para ese alguien que nos molesta.