El pergamino se corta en dos mitades, en ambas se escribirán el nombre de la persona (con la tinta negra) y se le pegará un trozo de la piel de víbora, luego introducirla dentro del zapato izquierdo, de forma que la persona pise al enemigo, rezando la oración que aparece al final.
La otra mitad del pergamino ira junto al aceite o manteca de culebra,dentro de un frasco;el cual se debe enterrar debajo de una mata de la casa
El significado simbólico de este acto, es que el enemigo vencido se arrastrará a los pies del actuante. Vencido y humillado de la misma manera que la culebra se arrastro en el piso