Debemos reconocimiento a la generosidad de Dios. Por eso los cristianos damos gracias por lo que Dios nos da. Antes y después de comer damos gracias a Dios providente por los manjares que cada día recibimos de su bondad. Tanto si estamos solos como si compartimos los alimentos con otros hermanos.
Señor Dios, que nuestra mesa sea lugar de intercambio fraterno, de afecto humano, de consuelo recíproco y de agradecimiento por todos tus dones. Tú estás presente entre nosotros porque eres el Amor, bendito por los siglos de los siglos.
Amén.
Señor, bendice estos alimentos que recibimos de tu generosidad. Da pan a los que tienen hambre y hambre de Dios a los que tienen pan.
Bendito seas, Señor por esta comida que vamos a compartir y que es signo de paz, de alegría y fraternidad. Amén.
Bendícenos, Señor, y bendice estos alimentos que vamos a tomar. Haz que no les falte el pan a los que pasan hambre. Amén.
Bendice, Señor, a cuantos hoy comemos este pan; bendice a cuantos lo hicieron y a cuantos no lo tendrán. Amén
Bendícenos, Señor, y bendice los alimentos que vamos a tomar para mantenernos en tu santo servicio. Amén.
Bendícenos, Señor, y bendice nuestros alimentos. Bendice también a quienes nos los han preparado, y da pan a los que no lo tienen.
Bendice, Señor, a cuantos hoy comemos este pan Bendice a quienes lo hicieron y haz que juntos lo comamos en la mesa celestial.
Señor, bendice estos alimentos que recibimos de tu generosidad
Te lo pedimos por Cristo Nuestro Señor
Amén.
Bendícenos, Señor, a nosotros y bendice estos alimentos que vamos a tomar y haznos partícipes de la mesa celestial. Amen.
El Niño Jesús que nació en Belén Nos bendiga la comida y a nosotros también
V. Bendícenos, Señor, y bendice estos alimentos que por tu bondad vamos a tomar. Por Jesucristo Nuestro Señor.
R. Amén.
V. El Rey de la Gloria nos haga partícipes de la mesa celestial.
R. Amén
Padre, siéntate con nosotros a la mesa.
bendícenos a todos y acompaña nuestro día.
Gracias Señor.
Vivimos contigo,
Disfrutamos contigo,
Comemos contigo.
Padre, rodéanos con tu espíritu
Y enséñanos a contagiar tu amor.