Ánima sola, tu que eres una sola alma, triste y abandonada, como estoy yo XXX en este momento me apego a ti con fé para que me a
ayúdame a no estar como tú. Obliga a XXX a venir a mi a mi lado, San Cipriano que eres hechicero, ayúdame y dame fuerza para conjurar el espíritu vivo, juicio, pensamiento y voluntad en la persona de XXX para que solo piense en mi, a San Marco de León, que amansó la Draga y el Dragón para que amanse a XXX a la poderosa Santa Elena que ablanda los corazones crueles para que me traiga a XXX a mi lado, manso y humilde como llegó Jesús a la presencia de Pilatos, que yo os ofrezco encenderle una vela al finalizar el trabajo durante 7 lunes a las 12 de la noche, rezándole tres padre nuestro a cada uno, tres ave María y un credo, y por Jesús, María y José liberenme de todo mal y aparten de mi todo lo que me perjudique. Amén.